Siete vascos y vascas lucharán por la gloria en el Mundial de Punta Rocas
De los seis surfistas convocados por España, cuatro son vascos: Nadia Erostarbe, Janire-González-Etxabarri, Ariane Ochoa, y Rubén Vitoria (Yago Domínguez ha sufrido una lesión de última hora y ha sido sustituido por Jacobo Trigo)
Además, los hermanos Kai y Hans Odriozola compertirán con Alemania y Naïa Monte con Francia
La mítica y consistente ola de Punta Rocas ya ruge con fuerza en el horizonte del surf internacional. Del 6 al 15 de noviembre, este emblemático enclave del sur de Lima se convertirá en el epicentro del surf global al albergar los ISA World Surfing Games 2026, un evento que no solo promete espectáculo, sino que activará oficialmente la feroz carrera hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Punta Rocas es un escenario perfecto para el surf de alto rendimiento, tal como lo será Lower Trestles en los Juegos Olímpicos. Es un lugar magnífico para iniciar el tercer ciclo olímpico del surf.
Como uno de los primeros eventos del tercer ciclo olímpico del surf, los Juegos Mundiales de Surf de 2026 otorgarán una plaza de clasificación para LA28 a los equipos masculinos y femeninos mejor clasificados. Los atletas que ocuparán estas plazas serán seleccionados por sus respectivos Comités Olímpicos Nacionales (CON).
La relación de Perú con la ISA se remonta a más de medio siglo atrás, iniciándose con el segundo Campeonato Mundial de Surf de la historia en 1965. Desde entonces, el país ha sido sede de los Juegos Mundiales de Surf en 2010 y 2014, albergó los primeros Campeonatos Mundiales de SUP y Paddleboard en 2012 y 2013, así como el Campeonato Mundial de Longboard inaugural en 2013. Más recientemente, acogió por segunda vez el Campeonato Mundial Junior de Surf en 2025, tras haberlo organizado por primera vez en 2011.
La expectativa en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Punta Rocas es total. Con las fechas plenamente confirmadas, la Federación Nacional y la International Surfing Association (ISA) ultiman los detalles logísticos de una cita que ya ha obligado a reconfigurar el calendario internacional, moviendo incluso las fechas del Mundial de Longboard para cederle el protagonismo absoluto a las categorías Open masculinas y femeninas.
A diferencia de procesos anteriores, la tensión competitiva se sentirá desde el primer día en el agua. Este mundial en Perú destaca en la previa por ser el torneo que otorgará los primeros cupos por equipos para la cita olímpica de LA28. Tras la definición del cupo continental asiático en septiembre, Lima recibirá a delegaciones de más de 50 países con sus mejores cartas, buscando asegurar esos ansiados pasajes tempranos que quitan un enorme peso de encima a las federaciones más poderosas.
Para el ‘Team Perú’, ser anfitrión es un arma de doble filo: una presión histórica por los títulos obtenidos en casa en años anteriores, pero también una ventaja indiscutible por el conocimiento milimétrico de una ola potente, pesada y que exige un físico impecable.
A días de que se realice la clásica Ceremonia de las Arenas del Mundo, los atletas intensifican sus entrenamientos. Punta Rocas ya respira ambiente de mundial; las delegaciones internacionales han planificado sus campamentos de adaptación en suelo peruano y los fanáticos preparan las tribunas para lo que promete ser una auténtica fiesta del mar.
El sistema de clasificación por equipos de la International Surfing Association (ISA) para los Juegos Olímpicos introduce una de las dinámicas más intensas del surf competitivo, donde las y los surfistas vascos jugarán un papel crucial dentro de la estructura de la selección estatal.
A diferencia de las plazas individuales (que dependen de los resultados nominales de cada atleta en el ranking de la World Surf League o en rondas avanzadas de la ISA), la clasificación por equipos en los Mundiales ISA funciona bajo una fórmula estrictamente matemática:
- Puntuación Combinada: Cada país asiste al mundial con un equipo compuesto por 3 hombres y 3 mujeres en la categoría Open.
- El Objetivo: Los puntos que sume cada surfista en sus respectivas rondas (tanto en el cuadro principal como en la exigente ronda de repechaje) se acumulan en un casillero nacional único.
- El Premio Olímpico: El país que finalice en el primer lugar del ranking general por equipos masculino y el que lo haga en el femenino obtendrán, de forma automática, una plaza olímpica extra para su Comité Olímpico Nacional (CON).
- Cupo Extra Expandido: Esta regla permite que un país rompa el límite estándar de dos atletas por género y pueda llevar hasta un tercer surfista a la cita olímpica, una ventaja estratégica masiva para las potencias del surf.
Históricamente, Euskadi es el motor principal del surf a nivel estatal. Sus surfistas no solo aportan talento individual, sino el volumen de puntos necesario para que el equipo pelee los puestos de vanguardia en la tabla general.
Las y los surfistas vascos forman la columna vertebral en las citas de este nivel. El rendimiento de estos atletas en olas pesadas como Punta Rocas será vital para lograr el liderato por equipos. Las mujeres forman un grupo muy sólido. Nadia Erostarbe milita en la máxima categoría, el CT, Ariane Ochoa también lucha en las Challenger Series por conseguir el billete para subir al CT, Janire González-Etxabarri buscará revalidar el título Mundial y la joven Naïa Monte intentará dar la sorpresa. Además, en categoría masculina, Rubén Vitoria volverá a querer sacar el surf exhibido el año pasado en la cita de El Salvador y los hermanos Kai y Hans Odriozola, en un nuevo contexto, buscarán encontrar su sitio para poder ganarse el lugar de honor en el escenario internacional.
Aunque en un principio el vizcaíno Yago Domínguez también estuvo convocado para disputar el campeonato, su participación se ha visto obstaculizada por una grave lesión de última hora. Desgraciadamente el de Sopelana se ha roto el peroné en el momento más inoportuno de la temporada, cuando surfeaba a la perfección, y en su lugar ha entrado en la convocatoria el cántabro Jacobo Trigo.
Punta Rocas es una ola derecha consistente, potente y con secciones pesadas. Los surfistas criados en rompientes del Cantábrico como Mundaka, Meñakoz o las playas de Zarautz cuentan con el calado físico y la lectura de olas grandes requerida para este tipo de escenarios peruanos.
El formato ISA castiga severamente a los equipos cuyos miembros caen eliminados temprano. La resiliencia en las rondas de repesca (donde se compite al límite del tiempo) es una de las virtudes técnicas más trabajadas en los centros de tecnificación vascos, lo que garantiza mantener con vida los puntos del equipo hasta las jornadas finales.
La tecnificación, el apoyo institucional y la profesionalización del deporte han permitido que nuevos nombres lleguen a los grandes escenarios con ambición y sin complejos.
El Mundial de Punta Rocas pondrá a prueba esa evolución. Habrá mangas decididas por décimas, series inesperadas y momentos en los que una sola ola cambie el destino de un campeonato. En esas circunstancias, la diferencia suele encontrarse en la serenidad para esperar la oportunidad adecuada.
En Punta Rocas habrá medallas, celebraciones y derrotas. Pero también habrá un grupo de deportistas de Basque Team que volverá a demostrar que el surf vasco compite, cada vez con más fuerza, entre la élite mundial.