«Una historia llena de épica»
Oihane Otaegi y Mikel Unanue han vivido buenos y malos momentos dentro de su recorrido en el curling, tanto en los inicios como en su etapa en el alto nivel. A pesar de que empezaron en deportes y disciplinas individuales (Mikel en la natación y Oihane en la gimnasia y el atletismo), siendo adultos se reinventaron y dieron el paso para arrancar su andadura en el curling. Perdieron el control que tenían en su zona de confort, pero supieron construir desde abajo una nueva forma de vida que les ha llevado a competir en las citas internacionales más importantes y obtener hasta medallas mundiales en las pruebas de equipos mixtos.
Mikel, que se reconoce como una persona obsesiva, se complementa con la tenacidad y el perfeccionismo de Oihane, formando así un tándem sólido, que ha sido capaz de superar escollos; el primero, tener que recorrer al menos mil kilómetros en busca del hielo cada vez que necesitan entrenar con calidad. Han tenido que enfrentarse a numerosos retos juntos, el último, el preolímpico Mundial de dobles mixtos en el que finalmente no han logrado la clasificación para los Juegos de Milán. La suya es una historia llena de pundonor y épica.