El atleta de Basque Team John Cabang se cuelga el bronce en los Juegos Asiáticos
John Cabang Tolentino, becado por Basque Team, conquistó ayer la medalla de bronce en los 110 metros vallas de los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya, con un tiempo de 13,48 segundos, sumando un nuevo éxito internacional a su trayectoria.
La carrera tuvo un vencedor claro en el chino Chen Yuanjiang, que se hizo con el oro con 13,15 segundos. La plata fue para el japonés Rachid Muratake, que compitió ante su público y cruzó la meta en 13,29. Cabang, por su parte, protagonizó una sólida carrera para hacerse con el bronce, aventajando en siete centésimas al cuarto clasificado, el taiwanés Yuan-kai Hsieh. Su 13,48 de Nagoya es, además, especialmente significativo porque supone su mejor registro de la temporada 2026, mejorando los 13,63 segundos que había establecido en junio en el Campeonato de España de Clubes.
El metal tiene además un significado especial para el vallista vasco. En los anteriores Juegos Asiáticos, celebrados en Hangzhou, Cabang se quedó a las puertas del podio al terminar cuarto, por lo que el bronce de Nagoya supone un paso adelante en su trayectoria continental.
A sus 25 años, Cabang afrontaba la cita japonesa después de haber competido en los Juegos Olímpicos de París 2024, una experiencia que confirmó su presencia entre la élite internacional de la especialidad. Ahora, dos años después de su debut olímpico, añade a su palmarés una nueva medalla.
La historia de John Christopher Cabang Tolentino es la de un atleta que ha construido su carrera entre dos mundos: Euskadi, donde creció y se formó deportivamente, y Filipinas, el país de sus orígenes, que decidió representar internacionalmente y con el que ha alcanzado algunos de los mayores logros de su trayectoria. Nacido en Madrid el 27 de agosto de 2001, llegó a Gipuzkoa cuando apenas tenía tres años y creció en Irura. Allí comenzó a practicar deporte y, aunque durante sus primeros años compaginó el atletismo con el fútbol, poco a poco las carreras de vallas fueron convirtiéndose en su especialidad.
Su llegada al atletismo fue casi casual. Empezó siguiendo a un amigo y, con el paso del tiempo, descubrió que tenía unas condiciones especiales para las pruebas de vallas. Sin embargo, su camino hacia la élite no fue lineal. En 2019 atravesó una etapa complicada, cambió de club y de entrenador y llegó incluso a abandonar temporalmente el atletismo. Fue entonces cuando apareció una figura fundamental en su trayectoria, su entrenador Martín de la Fuente, que consiguió convencerle para regresar y apostar de nuevo por el deporte. A partir de 2020 comenzó una progresión que, en pocos años, le llevaría desde las pistas guipuzcoanas hasta los grandes escenarios internacionales.
En 2021 empezó a destacar en categoría sub-23 y a competir con la Real Sociedad como club. Sus resultados confirmaban que aquel joven vallista tenía margen para crecer. El salto llegó en 2022, cuando se proclamó campeón de España sub-23 de 110 metros vallas con un registro de 13,88 segundos. Por entonces ya era uno de los atletas jóvenes más destacados de la especialidad en Euskadi y empezaba a mirar hacia un horizonte internacional.
Fue precisamente en ese momento cuando tomó una decisión que cambiaría definitivamente el rumbo de su carrera. Aunque tenía la posibilidad de continuar su trayectoria internacional vinculada a España, Cabang decidió representar a Filipinas, país con el que mantiene sus raíces familiares. Su llegada al atletismo filipino fue poco convencional. Viajó al país y participó en unas pruebas de selección sin ser prácticamente conocido para la federación. Ganó una de las pruebas de 110 metros vallas y aquella actuación sirvió para abrirle las puertas del equipo nacional.
A partir de entonces su progresión fue vertiginosa. En 2023 comenzó a consolidarse entre los mejores vallistas asiáticos. Estableció nuevos récords de Euskadi, entre ellos el de 110 metros vallas, y logró la medalla de bronce en los Juegos del Sudeste Asiático de Phnom Penh. Poco después terminó cuarto en el Campeonato de Asia de Bangkok con un tiempo de 13,56 segundos. Ese mismo año llegó a uno de los primeros grandes escenarios de su carrera: los Juegos Asiáticos de Hangzhou. Allí estuvo muy cerca del podio y terminó cuarto en la final de 110 metros vallas con 13,62 segundos.
El año 2024 supuso la confirmación definitiva de Cabang como atleta internacional. En febrero consiguió la medalla de bronce en los Campeonatos Asiáticos de Atletismo en Pista Cubierta de Teherán en los 60 metros vallas, con un registro de 7,64 segundos que se convirtió en récord de Filipinas. Pero el gran momento llegó el 8 de mayo, cuando corrió los 110 metros vallas en 13,37 segundos en Pasig. Aquella marca se convirtió en récord nacional filipino y también en récord de Euskadi, y le permitió situarse definitivamente en la lucha por una plaza olímpica.
Aunque no alcanzó la mínima olímpica directa de 13,27 segundos, su posición en el ranking mundial le permitió conseguir una de las plazas disponibles para los Juegos Olímpicos de París. De esta manera, aquel atleta que había empezado a correr por las pistas de Gipuzkoa se convirtió en olímpico representando a Filipinas. En París disputó la primera ronda de los 110 metros vallas, donde registró 13,66 segundos. Terminó sexto de su serie y debía continuar en la repesca, pero una lesión le impidió participar y puso fin a su aventura olímpica. El resultado deportivo no fue el que buscaba, pero la presencia en París supuso la culminación de un camino extraordinario.
Cabang regresó de los Juegos Olímpicos con nuevos objetivos y continuó creciendo como atleta. En 2025 llegó uno de los mayores éxitos de su carrera al proclamarse campeón de los Juegos del Sudeste Asiático de Bangkok en los 110 metros vallas. Su victoria, con 13,66 segundos, estuvo acompañada además por un récord de los Juegos y convirtió a Cabang en una de las referencias del atletismo filipino.
En 2026 ha dado otro paso adelante. En los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya ha regresado a la competición continental después de aquel cuarto puesto de Hangzhou. Esta vez sí ha conseguido subir al podio.