basqueteam fomenta el deporte de alto nivel del País Vasco

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar
Remo 14
junio
2019

“Tenemos la esperanza de repetir en el Mundial y clasificarnos para Tokyo”

La remera de Basque Team Virginia Díaz, ha vuelto del Europeo de Lucerna con un oro en el dos sin timonel, junto a Aina Cid. Su siguiente objetivo ahora es el Mundial que se disputará del 25 de agosto al 1 de septiembre en Ottensheim (Austria) en el que estará en juego la plaza para los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. Hemos estado con ella para que nos cuente sus impresiones sobre el Europeo y también sobre la mencionada próxima cita.

“Estoy muy feliz porque no sabíamos que no había ocurrido esto hasta ahora. Teníamos el objetivo este año de juntarnos porque somos una combinación nueva y el hecho de llegar aquí, a la competición, y que saliera tan bien es increíble porque el objetivo era juntarnos, prepararnos para el año que viene, y ha salido muy bien porque nos hemos encontrado rápido. Como he dicho, somos una combinación nueva, y por eso hemos tenido que hacer un trabajo extra en grupo para conseguir una buena remada juntas”.

“Somos un dos sin timonel, cada una rema por una banda, y yo he tenido que cambiar de banda. Soy skiffista, esto significa que remo en un bote individual, pero este año, de cara a los Juegos hemos querido montar este bote para clasificar y el hecho de cambiar un poquito, al principio, ha sido difícil. El hecho de venir de un bote individual, a tener una compañera es algo motivante a la hora de trabajar, no es lo mismo que trabajar tú sola, pero sí nos hemos tenido que adaptar, nos hemos tenido que conocer y al principio ha sido complicado, pero lo hemos llevado muy bien”.

“Es increíble porque sabíamos que teníamos un buen final, lo habíamos trabajado en los entrenamientos, pero siempre tiene que salir el día D y la hora H. En las regatas clasificatorias hacia la final reservamos un poquito ese final. Principalmente teníamos que estar en contacto. En la Copa del Mundo estuvimos un poco atrás en esa parte central y no fuimos capaces de hacer este final, por eso trabajamos la parte central de la regata para estar en contacto, y una vez que en los 1.500 metros nos vimos en el podio, estando tres botes peleando por la medalla, mi compañera me dijo ‘yo quiero el oro’ y en ese momento las dos fuimos hacia el oro. En ese momento no piensas más que eso: ‘¿lo quieres?, pues yo también’. En este caso mi entrenador no pudo estar ahí, pero hemos trabajado durante mucho tiempo para ello, las emociones vienen, me llamó y nos pusimos a llorar porque es muy emocionante”.

“Este año es el Mundial clasificatorio y tenemos que estar entre las once primeras para clasificarnos para Tokyo. Tenemos buena esperanza de repetirlo en el Mundial para clasificar”.