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enero
2015

Iñigo Vidondo prepara en Alemania su sueño de participar en los JJOO de invierno de 2018

El patinador gasteiztarra busca obtener la mínima para la Copa del Mundo tras pasar de las ruedas al hielo

Bilbao, 13/1/2015.- Iñigo Vidondo, uno de los mejores patinadores vascos, ha optado por pasar al patinaje de velocidad en hielo, una modalidad completamente diferente de este deporte que le ha obligado a re-emprender su carrera prácticamente desde cero. Los primeros resultados de su adaptación han sido prometedores, y actualmente se encuentra entrenando en un centro de élite, la KIA Speed Skating Academy de Inzell, en el estado alemán de Baviera.

El deportista alavés, con el apoyo de Basque Team, ha realizado unas declaraciones desde su actual centro de preparación, en las que repasa sus aspiraciones deportivas y las dificultades que entraña en reto de pasar de las ruedas a las cuchillas. La fundación de apoyo al deporte vasco de élite ha distribuido una entrevista en la que Iñigo confiesa que “estar aquí es un sueño que hace dos años no hubiera imaginado, pero que se va cumpliendo poco a poco, ya que hace apenas dos años que decidí probar mis sensaciones sobre esta nueva superficie, y la verdad es que el hielo me enganchó”.

El gasteiztarra valora el patinaje de velocidad en hielo como “un deporte totalmente diferente al de ruedas, muy técnico, con el que disfruto y en el que he encontrado una nueva motivación, ya que me permite aspirar al sueño de cualquier deportista, que es estar en unos Juegos”. En este sentido, precisa que “en pista ya he participado en campeonatos de Europa y del Mundo y en pruebas de la Copa del Mundo, y ojalá logre algún día algún título mundial, pero no quiero colgar los patines limitándome a eso, aspiro a más, cuando menos a estar presente en los Juegos de Pyeongchang 2018”. Un reto cuya mayor dificultad radica a su juicio en el hecho de que “este deporte depende al 85% o el 90% de la técnica, que es muy diferente a la de las ruedas”.

El patinador vasco declara que en el tiempo que lleva practicando la para él novedosa modalidad del patinaje “ya he aprendido mucho: la diferencia al tratarse de un deporte olímpico y que se trata de una modalidad individual en la que, más que contra tus rivales, compites contra el tiempo y contra ti mismo, contra tu cansancio y contra tu mente, además de la dificultad técnica que conlleva”.

A corto plazo, el vitoriano se ha marcado el objetivo de lograr la marca mínima para poder estar en la Copa del Mundo, “La mínima para la Copa del Mundo se que la tengo ahí y estoy muy cerca. Trabajando duro ciertos puntos de la técnica y de la salida yo creo que la puedo lograr” . Hasta el momento la prueba de 5.000 metros es la que más problemas le ha generado a Vidondo, “En todas las demás pruebas en las que he competido he mejorado mis tiempos, no sé muy bien por qué se me atascan los 5.000, pero la verdad es que estamos trabajando duro, tanto la técnica como la condición física, y luego trasladándolo todo a la pista de hielo”.

Desde su actual centro de entrenamiento bávaro, Iñigo reconoce que está encontrando gran apoyo en el canadiense Abby Ennis y el neerlandés Wim Den Elsen, sus actuales entrenadores, “porque creen y confían en mi, y me apoyan tanto en la pista como a nivel personal, en los momentos de dudas o cuando se echa de menos a la familia”. El ejemplo de otros campeones de pista que en su día pasaron a competir en hielo es otra de las motivaciones de un patinador que también reconoce la dificultad de competir “para alguien que viene de un país sin tradición en esta especialidad del patinaje, pero en todo caso yo soy una persona muy constante y que se exige mucho a sí mismo, que le gusta ponerse nuevos retos y objetivos, y que está aquí luchando por un sueño”.

Iñigo Vidondo (Vitoria-Gasteiz, 23/4/1989) compite en pruebas de nivel internacional desde 2007. En 2011 fue tercero en los 3.000 metros del campeonato de Europa de pista; quinto en los 5.000 metros relevos a la americana y octavo en los 20.000 metros/eliminación en el Campeonato del Mundo de circuito. En julio de 2013 obtuvo la medalla de bronce en los 5.000 m. en relevo a la americana en circuito, dentro de los campeonatos de Europa de Velocidad, además de un 7º puesto en 3.000 m. Relevo a la americana en Pista, y un 10º en la Maratón.

Pese a su recientísimo primer contacto con el hielo –que se produjo el invierno pasado en Italia-, tras la retirada del anterior recordman (el navarro Asier Peña), se ha convertido en el único aspirante a competir a nivel internacional en una especialidad deportiva que no cuenta en todo el Estado español con ninguna instalación adaptada a las medidas olímpicas. Tras su paso a la competición en hielo, logró en noviembre pasado el séptimo récord estatal en diferentes distancias, y en la actualidad ostenta las mejores marcas en las distancias de 500, 1.000, 1.500 y 3.000 metros.

Tras recibir la ayuda de la Federación Internacional de Patinaje y de la Española de Deportes de Hielo, ha conseguido entrar en la KIA Speed Skating Academy, en la que convive con deportistas de diferentes nacionalidades y donde trabaja con el objetivo de lograr la marca mínima que le permita participar en las Copas del Mundo de patinaje de velocidad, lo que le daría acceso a participar en las competiciones más importantes.